15 de Julio de 1834 …

En España, mediante un decreto de la reina María Cristina, se pone fin a la existencia del Tribunal de la Inquisición.

 Inquisicion

LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA

ORÍGENES Y PRECEDENTES

La palabra inquisición, etimológicamente significa indagación o investigación para conseguir una información. El término Inquisición, hace referencia al Tribunal eclesiástico medieval establecido para descubrir y castigar las faltas contra la Fe, (fundamentalmente la herejía) o contra las doctrinas de las Iglesias, principalmente la Católica, aunque también hubo tribunales de las mismas características entre otras iglesias como el Calvinismo y otras denominaciones protestantes. La institución inquisitorial, no es pues una creación española.

La Inquisición Medieval, la decreta el papa Lucio III, mediante la bula Ad Abolendam, el 4 de Novbre., de 1184 para combatir la herejía de los valdenses. Estos eran unos predicadores itinerantes que predicaban por el sur de Francia y norte de Italia, aunque no eran clérigos. La Iglesia prohibía la predicación pública sin estar antes acreditados por el obispo de la diócesis. La herejía valdense era contemplada como una amenaza contra la fe cristiana. Los valdenses fueron relativamente pacíficos en comparación con los cátaros, que veían su fe como la únicamente verdadera y se mostraban totalmente hostiles a la fe católica a la que consideraban perniciosa.

Los cátaros, que llamaban a sus sacerdotes “perfecti” y “hombres buenos”, se encontraban comprometidos con una vida de completa abstinencia, no podían mentir, blasfemar, comer carne ni mantener relaciones sexuales, acusaban a la Iglesia de abusar de su poder clerical. Alrededor del siglo XIII, Europa era un foco de herejía para la Iglesia Católica.

En el año 1208 el papa Inocencio III, proclama una nueva cruzada para luchar contra los herejes cátaros, que fue conocida como la cruzada albigense.

Existieron tribunales de la Inquisición pontificia en varios reinos cristianos europeos durante la Edad Media y fue conocida como La Inquisición Medieval. En la Corona de Aragón operó un tribunal de la Inquisición pontificia establecido en el año 1231 por el papa Gregorio IX y cuyo principal

representante fue el dominico Raimundo de Peñafort, si bien a mediados del siglo XV, había, prácticamente, dejado de actuar.

En Castilla sin embargo no hubo nunca tribunal de la Inquisición Pontificia. Los encargados de vigilar y castigar los delitos contra la fe eran los diferentes obispados por medio de la inquisición episcopal, no obstante durante la Edad Media, Castilla prestó poca atención a las herejías.

CONTEXTO HISTÓRICO

Hacia la mitad del siglo XV convivían en la Península Ibérica varias clases sociales:

Los reyes y la nobleza

Era la clase dominante, tenían el poder, manejaban las armas, hacían la guerra contra los moros y eran dueños de las tierras, despreciando el trabajo manual.

El pueblo

Inculto e iletrado, dependía de los señores feudales y cultivaba sus tierras, siendo siervos de la gleba.

El clero

Dominaban el saber, custodiaban las bibliotecas, eran los cristianos instruidos y educados para mantener el saber basado en la religión católica. Estaban agrupados en diferentes órdenes entre las que se encontraban como más importantes las llamadas “mendicantes”: dominicos y franciscanos, que dependían directamente de Roma, no del obispo local.

 Las minorías de otros credos

– Musulmanes: Eran el pueblo vencido por los cristianos que iban retrocediendo hacia el Sur a medida que estos reconquistaban el territorio peninsular, concentrándose en Andalucía, principalmente en las provincias de Córdoba y Granada, aquellos que se quedaban en territorio conquistado por los cristianos, se dedicaban a la agricultura como mano de obra barata.

– Judíos: Residían en la península Ibérica desde al menos el siglo III y constituía la comunidad más grande en el mundo medieval, ejercían toda clase de oficios, alguno de ellos de gran importancia como consejeros de los reyes— El padre del rey Fernando, Juan II de Aragón, nombró al judío Abiathar Crescas astrónomo de la corte–. Eran cultos y letrados, conocían la contabilidad, lo que les permitía destacar en el comercio, en el negocio y en general en las inversiones. Una de sus actividades fue la que ejercían como prestamistas y banqueros lo que no les granjeaba buena imagen frente al resto de clase sociales. Eran la clase burguesa.

Con objeto de poner fin al monopolio comercial de los judíos que producía en la nobleza y en el pueblo envidia y temor a la vez, se fueron promulgando leyes en los diferentes reinos que restringían sus posibilidades de trabajo al tiempo que les impedían ejercer diversos oficios. De este modo sus actividades eran progresivamente más limitadas, obligándoles a vivir incluso en barrios determinados llamados “aljamas” o juderías. El propósito fue su exclusión de la vida económica y su control demográfico.

Causas

A finales del siglo XIV, se incrementa la ola de antisemitismo, alentada por la predicación de Ferrán Martínez, archidiácono de Écija. Fueron especialmente cruentos los pogromos de 6 junio de 1391, en Sevilla, por ejemplo, fueron asesinados cientos de judíos según el historiador británico Henry A. Kamen: La Inquisición Española: Una revisión histórica— y en otras ciudades como Barcelona y Valencia las cifras según este mismo autor fueron similares 250 y 400 respectivamente.

Esta serie de disturbios contribuyó en gran medida a la conversión masiva de judíos ya que antes de esta fecha las conversiones fueron escasas.

Desde el siglo XV puede hablarse de judeoconversos o “cristianos nuevos”, también llamados marranos, como nuevo grupo social, a los que veían con recelo tanto los “cristianos viejos” o lindos, que así eran llamados, como los propios judíos.

Una vez convertidos, los judíos no solo escapaban de las eventuales persecuciones sino que además lograban acceder a puestos y oficios que les estaban prohibidos muy severamente por las nuevas normas en vigor.

Fueron muchos los conversos que alcanzaron una importante posición en la España del siglo XV, entre otros los médicos Andrés Laguna y Francisco López Villalobos, siendo este último incluso médico de la corte del rey Fernando El Católico. Los escritores Juan de la Encina, Juan de Mena, Diego de Valera y Alfonso Palencia, y los banqueros Luis Santángel y Gabriel Sánchez que financiaron el viaje de Colón.

Son varias las razones por las cuales los Reyes Católicos deciden introducir en España la máquina inquisitorial, entre las cuales están:

  • El establecimiento de la unidad religiosa. Puesto que el objetivo de los Reyes Católicos era crear una maquinaria estatal eficiente, una de sus prioridades era lograr la unidad religiosa. Además, la Inquisición les permitía intervenir en asuntos religiosos de forma activa sin la intermediación del Papa.
  • Debilitar la oposición política locala los Reyes Católicos, muchos de los que en la Corona de Aragón se resistieron a la implantación de la Inquisición, lo hicieron invocando fueros propios.
  • Acabar con la poderosa minoría judeoconversa. En el reino de Aragón fueron procesadas familias influyentes, como Santa Fe, Santángel, Caballería y Sánchez, esto se contradice sin embargo con el hecho de que el propio rey Fernando tuviese en su administración numerosos conversos ocupando puestos de responsabilidad.
  • Financiación económica. Puesto que una de las medidas que se tomaban con los procesados era la confiscación de bienes……

 

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